Germán es un publicista atípico: se cuida mucho y es obsesivo con la estética (no solo en sus trabajos, también en su espacio porque siempre está limpio y en perfecto orden), muy divertido y siempre con conceptos novedosos. Mientras traduce las ideas en realidad, cada día se encarga de impregnarle una chispa y diversión al equipo.

Todo lo que hace está marcado por su inconfundible sello, cada proyecto en el que se involucra por pequeño que sea, se convierte en una obra maestra, apenas de esperarse de un artista con más de diez años de trayectoria.

Amante de los tatuajes, el “Medallo” y de vez en cuando una buena cerveza, Germán es un “bacán” en todo el sentido de la palabra, goza de cada momento y parece un imán que solo atrae personas, cosas y situaciones positivas.

Un padre y esposo moderno, amante de los gatos, sin estereotipos; comparte sus días con la Pitufa (como llama de cariño a su esposa) y disfruta llevar a Juanjo (su hijo de 8 años) a los entrenamientos de fútbol y ensayar los últimos filtros de Snapchat con Sofi, su hija de 12.